El poema arranca con un beso de despedida y una duda que lo devora todo: si la esperanza se ha ido «en una noche o en un día», ¿importa cómo se fue? «Todo lo que vemos o parecemos no es sino un sueño dentro de un sueño».
En la segunda estrofa la duda se vuelve angustia física: el que habla está en la orilla, con granos de arena dorada que se le escurren entre los dedos hacia el mar, y por más que aprieta la mano no puede salvar ni uno. La pregunta con que empezó vuelve al final, ya sin respuesta posible. Es uno de los últimos poemas de Poe, publicado el año de su muerte.
El verso se queda en inglés. Traducirlo de paso sería cambiar la obra por una paráfrasis de la obra.