Delectación morosa

Los crepúsculos del jardín, 1905

La tarde, con ligera pinceladaque iluminó la paz de nuestro asilo,apuntó en su matiz crisoberilouna sutil decoración morada.

Surgió enorme la luna en la enramada;las hojas agravaban su sigilo,y una araña en la punta de su hilo,tejía sobre el astro, hipnotizada.

Poblóse de murciélagos el combocielo, a manera de chinesco biombo;tus rodillas exangües sobre el plinto

manifestaban la delicia inerte,y a nuestros pies un río de jacintocorría sin rumor hacia la muerte

De Los crepúsculos del jardín (1905), a partir de la transcripción de Wikisource en español. No se introdujo ninguna enmienda.

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Sobre el poema

El título es un término de la teología moral —la delectación morosa es el demorarse a gusto en un pensamiento placentero— y Lugones lo usa con toda la malicia del modernismo. El soneto pinta un atardecer en un jardín: la tarde con una pincelada ligera, la luna que asoma, y dos amantes cuya escena se insinúa entre las flores y la sombra.

Lugones es aquí un pintor de palabras: cada verso es color y perfume, y el sentido llega por los sentidos antes que por la idea. Pertenece a Los crepúsculos del jardín (1905), el libro más sensual del modernismo argentino, donde el jardín no es un decorado sino el escenario mismo del deseo.