Demain, dès l'aube

Les Contemplations, 1856

Demain, dès l’aube, à l’heure où blanchit la campagne,Je partirai. Vois-tu, je sais que tu m’attends.J’irai par la forêt, j’irai par la montagne.Je ne puis demeurer loin de toi plus longtemps.

Je marcherai les yeux fixés sur mes pensées,Sans rien voir au dehors, sans entendre aucun bruit,Seul, inconnu, le dos courbé, les mains croisées,Triste, et le jour pour moi sera comme la nuit.

Je ne regarderai ni l’or du soir qui tombe,Ni les voiles au loin descendant vers Harfleur,Et quand j’arriverai, je mettrai sur ta tombeUn bouquet de houx vert et de bruyère en fleur.

De Les Contemplations (1856), a partir de la transcripción de Wikisource en francés.

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Sobre el poema

«Mañana, al alba, a la hora en que blanquea el campo, partiré. Sé que me esperas.» El poema parece una cita de amor: el poeta anuncia que caminará todo el día, por el bosque y la montaña, sin ver ni oír nada, encorvado y triste, para llegar hasta quien lo aguarda.

Solo el último verso revela adónde va: pondrá sobre su tumba «un ramo de acebo verde y de brezo en flor». Es una elegía por Léopoldine, su hija, ahogada a los diecinueve años; Hugo la fechó en septiembre de 1847, cerca del aniversario de su muerte. La ternura del viaje es la del duelo.

El verso se queda en francés. Traducirlo de paso sería cambiar la obra por una paráfrasis de la obra.