«Las campanas» pertenece a En las orillas del Sar (1884), el último libro de Rosalía de Castro y la cima de su obra en castellano. La poeta dice amarlas y oírlas como oye el viento, la fuente o el balido del cordero: una presencia natural, casi doméstica, que saluda el alba «como los pájaros».
El poema se guarda su hondura para el final. Rosalía imagina que enmudecieran para siempre y, en tres exclamaciones, mide lo que se perdería: «¡Qué tristeza en el aire y el cielo! / ¡Qué silencio en las iglesias! / ¡Qué extrañeza entre los muertos!». Las campanas son el hilo que une a los vivos con quienes ya no están.