Lo fatal

Cantos de vida y esperanza, 1905

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,y más la piedra dura porque esa ya no siente,pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,y el temor de haber sido y un futuro terror...Y el espanto seguro de estar mañana muerto,y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,y la carne que tienta con sus frescos racimos,y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,

¡y no saber a dónde vamos,ni de dónde venimos!...

De Cantos de vida y esperanza (1905), a partir de la transcripción de Wikisource en español. No se introdujo ninguna enmienda.

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Sobre el poema

«Lo fatal» cierra Cantos de vida y esperanza (1905) y es el reverso oscuro de todo el libro. Frente al Darío luminoso y musical, aquí habla el que envidia al árbol y a la piedra porque apenas sienten: no hay dolor más grande, dice, que el de estar vivo y saberlo.

El poema nombra el miedo en su forma más desnuda: ser sin rumbo, el espanto de haber sido y el terror de lo que viene, la certeza de la muerte de mañana, el sufrir por lo que no se sabe. El maestro del sonido y el color termina su libro con la angustia de la conciencia, sin adorno que la alivie.