Rima XI (Yo soy ardiente, yo soy morena)

Rimas, 1871

Yo soy ardiente, yo soy morena,Yo soy el símbolo de la pasión;De ansia de goces mi alma está llena.— ¿A mí me buscas? — No es á tí; no.

—Mi frente es pálida; mis trenzas de oro:Puedo brindarte dichas sin fin;Yo de ternura guardo un tesoro.—¿A mí me llamas?—No; no es á tí.

—Yo soy un sueño, un imposible,Vano fantasma de niebla y luz;Soy incorpórea, soy intangible;No puedo amarte.—¡Oh, ven; ven tú!

Texto íntegro de la Rima XI según la edición de las Obras (tomo III, 1885), a partir de la transcripción de Wikisource en español. No se introdujo ninguna enmienda.

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Sobre el poema

Tres estrofas, tres mujeres. La primera es ardiente y morena, y ofrece placer; la segunda, pálida y de trenzas de oro, ofrece ternura y dicha. A las dos les responde que no. La tercera no es de carne: es «un sueño, un imposible, vano fantasma de niebla y luz».

Y a esa, la que no puede tenerse, le dice: «¡Oh, ven; ven tú!». En doce versos Bécquer cifra toda su poética: frente al placer y la dicha reales, el poeta elige lo inalcanzable, porque es justamente lo imposible lo que enciende el deseo.