Es la más breve y la más citada de las Rimas: cuatro versos en los que ella pregunta, con los ojos clavados en los de él, qué es la poesía, y él le devuelve la pregunta convertida en respuesta.
Toda la poética de Bécquer cabe en el último verso. La poesía no se define: se señala. «¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? Poesía... eres tú». La respuesta identifica la poesía con la persona amada, y con eso zanja la pregunta sin llegar a contestarla.