«Ven a vivir conmigo y sé mi amor», empieza el pastor, y despliega ante su amada un mundo de placeres campestres: valles y colinas, ríos donde ver a los pájaros cantar, lechos de rosas, un manto de lana y un cinturón de hiedra y coral.
Es la cima del pastoral inglés: un idilio hecho de promesas sencillas y sensuales, sin sombra ni ironía. Fue tan famoso que Walter Raleigh le escribió una respuesta desengañada, «The Nymph's Reply to the Shepherd». Marlowe murió a los veintinueve años, poco antes de que se publicara.
El verso se queda en inglés. Traducirlo de paso sería cambiar la obra por una paráfrasis de la obra.